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Instituto De Oncología Intervencionista  en

Oncología Intervencionista

El cuarto pilar del tratamiento del cáncer

Los tratamientos mínimamente invasivos guiados por imagen se remontan al nacimiento de la Radiología Intervencionista en los años 60´s. En esta década se realizaron las primeras embolizaciones arteriales de tumores renales y hepáticos. Su objetivo era paliar síntomas asociados a hormonas, detener hemorragias y disminuir el dolor. También en los años 60, se realizaron los primeros estudios de infusión de Quimioterapia Intraarterial como opción de tratamiento para enfermedades metastásicas en el hígado. Años después, la Quimioterapia Intraarterial a través de catéteres implantados se volvió el estándar de tratamiento para las metástasis hepáticas.


En Japón al inicio de los años 80, la infusión de Quimioterapia Intraarterial y la Embolización se combinaron en una nueva técnica: Quimioembolización, la cual mejoraba la absorción y retención de la quimioterapia en el hígado, disminuyendo la exposición sistémica,
Desde principios de los años 90, las terapias guiadas por imágenes mínimamente invasivas utilizadas en la Oncología Intervencionista han seguido en evolución.


El tratamiento Intraarterial se realiza continuamente en diferentes países de todo el mundo. Sus ventajas incluyen ser menos doloroso y debilitante para el paciente, causando menos efectos secundarios y complicaciones en general.


Lo que el Instituto de Oncología Intervencionista (IDOI) hace de manera diferente es la preparación, mezcla, dosificación y administración secuencial de los diferentes medicamentos que integran el modelo de tratamiento.


IDOI MÉXICO solamente utiliza productos de alta calidad para brindar el mejor servicio posible. Todos los medicamentos empleados están aprobados por la COFEPRIS y la FDA.


Desde que inició el programa de Oncología Intervencionista, el esquema de tratamiento ha mantenido una estructura básica de medicamentos utilizados para tratar el cáncer. Sin embargo, IDOI constantemente evalúa nuevos medicamentos y opta por usar aquellos que cumplan el propósito de controlar la enfermedad y mejorar los signos y los síntomas neurológicos del paciente.
Junto con la Oncología Médica, la Oncología Quirúrgica y la Radio-Oncología, la Oncología intervencionista, se ha convertido en el cuarto pilar del tratamiento del cáncer.